Las Residentas del Rock en las cárceles

fanquifungus 20/07/2010 15

Pareciera ser que hace poquito Dahia (guitarrista de Las Residentas Del Rock) me comentó –con cierto miedo, por no decir cagaso- que estarían dando unos conciertos en las cárceles, como proyecto del Centro Cultural de España Juan de Salazar (CCEJS). Mi primera reacción fue: “Que buena onda!”, ante la mirada de asombro de Da, que luego entendería mejor. La invitación a sacar fotos estaba hecha, y yo no podía dejar de lado el entusiasmo.

Llegó el día.

El punto de encuentro, la casa de la manager del grupo.
Me recibieron con un sacate no más ya todo lo que tenes”.
Ahí entendí aquel miedo, que para mi era entusiasmo. Para entrar a la cárcel de mujeres Buen Pastor, no se debe portar nada de valor, ni siquiera la más mínima pulsera o arito.

Ya todos con cédula en mano y adrenalina corriendo por el cuerpo, nos dirigimos al lugar. Luego de una espera, nos precipitamos a entrar entregando nuestras identidades y nuestros cuerpos (?) a ser revisados en busca de cualquier objeto sospechoso. Nos instalamos en el pasillo que precede el patio donde se encontraban algunas reclusas con cara de curiosidad ante lo que iban a ver. El montaje de equipos se hizo medio lento, lo que dio lugar a un cruce de palabras con las mujeres detrás de las barras.

Acá tengo que hacer una pausa.
Creo que ninguna de las personas que fuimos tenia algo en mente de lo que iba a encontrar ahí. Sí pura incertidumbre. Lo que encontramos fueron almas abandonadas, algunas desesperanzadas; pero por sobre todo un público hostil. Una de las mujeres hasta nos maldijo, al no tener una sola moneda –que nos prohibieron llevar- para darle.

Entre maldiciones y tanta impaciencia, me dispuse, cámara en mano, a entrar al patio donde ya se encontraban los técnicos montando los equipos, a sacar algunas fotos previas, una vez listo todo entraron la chicas del grupo listas para tocar.

El concierto corrió un poco tenso al comienzo, como dije antes, era un público hostil, del cual no se podía esperar demasiado, o no sabíamos que esperar. Pero una vez que iban pasando los temas, algunas se iban desenvolviendo con aplausos tímidos y algún que otro baile.

Cabe resaltar que el grupo mas animado y más “buena onda” fueron las chicas vinculadas al EPP, no es que tenga relevancia pero… fueron ellas las que dispusieron unos bancos al frente, las que más aplaudieron, corearon, pidieron temas de Guns n’ Roses y hasta poguearon.

Otra historia es la que se vivió en la cárcel de Tacumbú.
El pabellón habilitado para el concierto, fue el llamado “Libertad”, donde se encuentran los reclusos “buenos” por decir de una manera, los limpios de drogas, los que tienen buen comportamiento y buscan salir pronto de ese infierno.

Antes de llegar a ese pabellón, tuvimos que cruzar en fila india otros sectores más jodidos, donde saltaban algunos con el famoso “fiu fiu” o “no tenés unas moneda?” Lo que si nos sorprendió fue que no había tantos reclusos hacia el exterior, capaz por el frío o porque estaban viendo un capítulo nuevo de la Pantera Rosa, bromeó uno que ese día oficiaba de ujier para protección nuestra.
Llegamos al lugar, montaje de equipos. A nuestro alrededor, además de un viento sur que pelaba, miles de caras curiosas con mate a cuestas intentando descifrar qué iba a suceder ahí.

Las Residentas del Rock arrancaron el concierto con “Born to be wild”, y desde ese instante explotó el lugar y la felicidad de cada recluso ahí presente. Algunos empezaron a mover las cabezas, los pies como signo de aprobación; y desde ahí no pararon los gritos, tarareos, aplausos, los brazos alzados haciendo cuernitos… claro! era rock n’ roll nene!

Se produjo una química impresionante entre el grupo y el público, reflejado en las felicitaciones y apretones de mano terminar el concierto con las chicas, pidiendo que vuelvan y foto, foto! Como se van a ir sin sacarse una foto!

Háganme acordar si por ahí un día les trato de robar en la calle… che soy de Las Residentas te acordas de mi?” se escuchó al salir. Chistes negros si los hay, el humor por lo menos no pierden ahí dentro.

Fueron inolvidables estos dos toques para Las Residentas del Rock, que marcan un antes y un después en su carrera porque fueron los últimos haciendo covers; ahora se embarcan en la composición y grabación para sacar su primer disco.

Sobre ellas en:
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Más Fotos (Male Bogado aka @fanquifungus ) en | Flickr

15 Comentarios »

  1. Fanquifungus 20/07/2010 a las 5:14 pm -

    @DiEGokBZoN: totalmente! como me dijo Ramiro Gomez que estuvo filmando el concierto, “no tengas miedo al pedirles una foto, ellos se sienten completamente halagados si una mujer se acerca a hablarles” Se portaron como caballeros!

  2. David 20/07/2010 a las 4:47 pm -

    Es que… las Residentas están para la grosería!

    Tenemos un sistema judicial de mierda que no le permite a muchas de ésas personas, encerradas sin condena, injustamente, erróneamente, disfrutar de este concierto al aire libre. Felicitaciones a l@s que fueron a rockear la cárcel.

  3. Guri 20/07/2010 a las 4:44 pm -

    @diegokbzon: sos picarón che, jaja!

  4. DiEGokBZoN 20/07/2010 a las 2:38 pm -

    Sobre lo de Tacumbú, me quedó la pregunta de cuánto por ciento fue alegría rockera y cuánto por ciento la EUFORIA por ver tanta mina junta, para los perros ahí jajajaja.
    Que bien por el grupo, felicitaciones.

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