El dia que dejé la defensa, fui al mediocampo, me rompí la nariz

Guri 25/01/2011 5

Pasa que fui con amigos, merendacenamos (acción de merendar y cenar) y a la venida, ya, despues de haberme quedado dormido largas cuadras en el bondi -teniendo de banda sonora ese motor surround de más de 6 canales-. Desperté, era hora de bajarme. Y hora de postear nuevamente en la categoria: Personales, del blogzine (no salen en la portada, se leen si seguis por el RSS o “articulos recientes” ahi en el sidebar.

Hasta ahí todo bien, ¿pero que pasa si justo al levantarte no te diste cuenta que la persona que se sentadaba a tu lado, pisa la punta del jean que llevabas, de paso, al pararte, eso, hacia que una pequeña niña -maximo de 9 años- le diga a la vieja: Mamá, tiene short a rayas, mirá…?. Bueno, era el boxer.

Me pareció simpático, me hizo acordar a una de las tantas veces que en el colegio nos jugabamos bromas entre nenes, famoso, la broma de bajarse el pantalón de educación física entre nenes, asi de sorpresa… pero, hubo una ocasión en especial; quinto curso, como las tres de la tarde, era la final del torneo de la semana de la juventud.

Ahí estaba yo, escualido, flaco, cara de “me va bien en el deporte… el deporte de la semana de feria de ciencias. de alsar la mano y contestar antes que los otros cursos”, unos cuantos granos en la cara, una marca blanca en la nariz grande -la marca de los lentes-, championes blancos, creo que eran topper, la remera del curso, la mia sin numero, ya que, las customizadas la portaban los titulares. A cinco minutos de empezar la semifinal, “Osmar! Osmar!… veni! “, yo ni miro, pensé que hablaban a otro Osmar, hasta que tiran la pelota cerca mio… “veni, entrás de defensa hoy… vos pateale nomás a ellos…”.

Ni cuenta me di, empezó el fútbol, y en mi cabeza rodaba lo siguiente: mi mayor experiencia con ese deporte era: ir a la cancha algunas veces, o jugarme Winning Eleven en la PlayStation One todas las noches, hasta habia customizado mi alterego dentro del juego, robusto, peinado facha, modelo de revistas futboleras, mediocampista, jugador del Manchester United, manejaba las dos piernas, altura de 1 metro 84 centimetros, sí, un jugador estrella.

Ahí estaba yo, en el equipo titular, con todas las pilas puestas, vengan delanteros que los cago a patadas… en un abrir y cerrar de ojos, llegó algo rapídisimo, no era el delantero, si lo que habia salido de su pie, la pelota de fútbol a 180 km/hora impactando mi nariz… ahí afirmé: “esto no es para mi, ni para mi nariz, vayan todos a la puta”. La sorpresa, la chica que gustaba de mi -ahi me entere despues del fulbo- salió de aquella grada, donde estaba la hinchada, vino corriendo, trajo agua, hielo, no sé de donde sacó tantas cosas tan rápido, lo que sí, me sentia con un gol de media cancha… y un dolor de medio kilo en la cara.

“¿Estás bien?…”, yo, con la nariz medio sangrando, me creia casi Goku, y más cuando uno de los compañeros del equipo me dice -en realidad era el capitán-: “Bien Cáceres! Bien! …levántate y sigamos loco”. A esa altura, mi percepción de fracaso, realidad, winner, futbolista, introvertido, y esas cosas… muy alteradas; lo máximo de poder aquella tarde era ese boxer de Power Rangers que traia puesto bajo el pantalón azul del Colegio Santisima Trinidad.

Siguió el cotejo, minutos despues, ya ibamos un gol abajo, quise pasar la pelota al portero, pero no, no medi la velocidad ni la fuerza, se adelanta el delantero y rompe el arco de mi arquero indefenso. Felizmente, después, seguro gracias a los Power Rangers y Zordon, empatamos, de penal. Al descanso, tomamos agua, me putearon: “che Cáceres que te mandaste?” … “le queria pasar al arquero…”, bueno, ni les importaba en realidad si pasaba o no la pelota. Es más, no queria ser defensa, queria estar en el medio, me encantaba chutar de lejos siempre, con mi viejo soliamos jugar arco a arco, y lo más fascinante para mi, son los goles de media distancia.

Empezó el segundo round, digo, segundo tiempo, lo de round iba por que casi se agarraron a golpes en el vestuario compartido contra los favoritos del torneo. Entramos, todos caras serias, algunos más cansados, y yo mucho más cansado que esos algunos más cansados. La pelota iba y venia, a esa altura, me acostumbre a cuerpear y salir volando, o a que llegue la pelota y despejar a donde solo San Pedro podia imaginar, de repente metia algunos pases, pero la otra defensa era muy buena, o yo el peor jugador del torneo.

Me cansé, ya no queria estar en defensa y justo se daba un corner a nuestro favor, algo me decia, andá ahí a ese mediocampo -era fúbol de salón-, mientras salia de la defensa, el arquero me decia en tono serio y enojado: “che Cáceres adonde vas? márcale a este por si viene algun contragolpe”. No le hice caso, me importaba lo mismo que me importaba o mear en el baño o en alguna muralla, yo iba pedir la pelota… me acerqué al medio, por suerte, el que iba ejecutar el corner se dió cuenta, era el único libre, me vió, la pelota venia hacia mi…

Eramos yo y el balón -y todo el colegio, los dos equipos más el defensa nariz roja cara pintada-, iba patear de primera a lo Oliver, pero no, se percató un defensa… corrí no sé como, saqué fuerzas, pateé al arco, el otro jugador se tira tratando de defender su arco, embiste a un millon de kilometros por hora y con no sé cuantos kilos sobre mi, sin querer me baja el pantalón… ¡oh no! decia en mi cabeza, mientras caia al suelo, ni sabia adonde fue a parar esa pelota.

Sentía a los Power Rangers libres… y de fondo un grito: “Goooooooooooooool!”, yo, tirado en el suelo con media nalga afuera, el gol de la historia junto al papelón de la historia. No importaba nada, me levanté, me pusé bien los pantalones, traté, ya que, me alsaron, y festejaron, capaz lo festejado fué: “pateó bien el flaco este, suerte que hacia el otro arco…”.

Ahí pedí cambio, la pierna derecha me latia de dolor, no importaba, me sentia en un sueño mojado -del que no queres despertar- pero en el colegio. Hoy dia, cada vez que juego fútbol, sigo pateando desde el mediocampo si es de salón o de fuera del area si es fútbol de campo. Ese boxer de power rangers junto con esa decisión de dejar el area para ir más allá sin saber con que vas a chocar o si el tiro te sale bien, hasta es a veces el tiro que te lleva a la gran final… esos momentos se viven en este bondi, el bondi de la vida. Momentos que no se olvidan, momentos que hacen que todo valga la pena, el jugarse, ir al frente y darle durísimo.

No paren el mundo, que siga el viaje, hay muchos globitos por conocer.

Foto de Male Bogado.


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5 Comentarios »

  1. Guri 27/01/2011 a las 7:49 pm -

    @ edu: me dió epilepsia momentanea el video jaja.

    @ valeria: eso no se cuenta! jajaja… ah, para poder mostrar tu avatar registra tu correo de hotmail en http://www.gravatar.com :)

  2. Valeria Guevara 27/01/2011 a las 7:32 pm -

    chye por q soy un arbol de navidad? xD yo quiero mi fotoo! jjajaja

  3. Valeria Guevara 27/01/2011 a las 7:31 pm -

    Che y cuando te rompiste el pantalon intentando revivir tus dias de skater, en la bajada de tu casa? xDD
    ese momento, esas risas son inolvidables! jajajajajaja

  4. edu 26/01/2011 a las 9:05 pm -

    guri, no conoces el verdadero rock hasta que no escuches esto..

    http://www.youtube.com/watch?v=NZfRUT1Zeu8&nofeather=True

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