Verano, mucho calor, febrero, y día de los enamorados, excusa perfecta para ir al cine.
De la mano del director Marc Webb y de los actores Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel, nos llega esta cinta que nos sumerge en las aguas de una relación amorosa vista a través del tiempo. Amor, desamor, o todo mezclado. Ahí el meollo.
La película nos presenta a Tom Hansen (Joseph Gordon-Levitt, sí, el igualito a Heath Ledger), un arquitecto frustrado que trabaja redactando tarjetas de felicitaciones en una oficina. Su vida es aburrida y monótona, pero todo cambia cuando Summer Finn (Zooey Deschanel) aparece radiante ante sus ojos, y Hansen se enamora perdidamente de ella, de su belleza, de sus gustos musicales, y su espontaneidad. Desde ese momento empiezan los 500 días de Summer, y con ellos la historia de una relación camino al precipicio.
Lo primero que hay que tener claro antes de ver “(500) Days of Summer”, es que si pones play no te estarás enfrentando precisamente a una comedia romántica, como muchos pueden pensarlo, sino muy por el contrario. “Ésta no es una historia de amor, es sobre lo que nos hace el amor”, así es como la voz en off nos anticipa de que trata la película.
Pero a ver, ¿qué es lo que hace atractivo al denominado “estreno indie del 2009”? La respuesta es simple: esta película rompe con todos los esquemas de temporalidad y orden, y plantea una exquisita estructura que va hilando el desarrollo de la relación entre, y el cómo ésta va tomando un rumbo en el que el caos va in crescendo. Los días que ambos viven juntos son completamente distintos el uno del otro, y es eso lo que hace de la trama algo muy real.
Este filme es una mirada al espejo del futuro, presente, y pasado: un día una sonrisa, al día siguiente una discusión. Repito: la más pura realidad. Todo esto retrata en gran medida la percepción que tiene Tom sobre los días que ha vivido con Summer, y al fin y al cabo los recuerdos que esta chica le dejó.
Marc Webb, el director de esta cinta, hizo un hincapié en “esos mínimos detalles”, es una película llena de guiños y minuciosidades que dejan un gustito agradable a medida que la historia avanza, pero que al mismo tiempo aprieta el corazón producto de las miles de emociones que provocan las situaciones que se suceden unas tras otras a lo largo de toda la película.
Otra cosa digna de destacar es la banda sonora que acompaña cada una de las escenas, la que hace que cada momento tenga forma y sentimiento de video clip, lo cual no debiera extrañarnos, pues Marc Webb posee una gran experiencia en este ámbito audiovisual. La música se une con las imágenes y hacen de ellas un deleite completo.
En pocas palabras, “(500) Days of Summer” nos habla del desamor, y tambien del amor. De aquellos quiebres de relaciones que quedan marcadas en el tiempo y son muchas veces imposibles de borrar. Pero tranquilos, también nos deja una esperanzadora enseñanza: el término del verano no siempre se lleva al sol.















@mura: si, eso es lo bueno de ésta movie. es “enganchable”, juega con los cliches, digo, juea, por que los usa como recurso de vuelteo en el argumento
Muy buena película! Me gustó como se desarrolla la historia, seguramente si era lineal no iba a enganchar tanto… Otra parte que me gustó, fue la dedicatoria al comienzo